¿y… Dónde Está la Producción?

MEXICO, D.F..- ¿Qué tienen en común un partido de Futbol, un debate entre candidatos presidenciales y un programa de chamacos jugando a ser grandes?: las acciones políticamente incorrectas que privan en este país.
Los tres eventos se realizaron al mismo tiempo el domingo 6 de mayo y en principio había la disyuntiva entre ver el partido de cuartos de final entre el Morelia y los Tigres o la falta de propuestas de los candidatos Andrés Manuel López Obrador, Enrique Peña Nieto, Gabriel Quadri de la Torre y Josefina Vázquez Mota; de entrada, el debate alcanzó los 10 puntos de teleaudiencia (poco más de 5.5 millones de personas) ante los 9 puntos del partido; medio parejo, pero por nada el debate le ganó al Morelia-Tigres; sin embargo, la noche se la llevaron otras dos cosas: el programa de explotación de menores disfrazado de “infantil” de Televisa llamado “Pequeños Gigantes”, con un rating de 17 puntos (alrededor de 9 millones de personas) y la dichosa “edecán” que designó la producción del debate político para repartir los turnos entre los candidatos y que apareció apenas unos segundos. Con un vestido entallado y un escote más abierto que la portería de los Monarcas (a quien por cierto le clavaron cuatro goles), Julia Orayen, ex Playmate, se convirtió en la ganadora absoluta del encuentro político y trend topic por lo que restó de la noche.
Más allá de los ratings, se corroboró que en México 19 segundos de un buen par de pechugas en escabeche y niños llorando porque los eliminan de un concurso matan cualquier propuesta, por digna o prometedora que sea.
No se trata de persignarse e invocar a todos los santos por la vestimenta de la seño Orayen; ella vio la oportunidad de mostrarse y nadie le dijo nada y consiguió sus 15 minutos de fama que buscaba; el chiste es preguntar si nadie de la producción se dio cuenta de que, si bien la chamaca estaba atractiva, la indumentaria no era exactamente la adecuada para algo supuestamente tan sobrio (tal vez por eso Andrés Manuel ponía de cabeza sus fotos). El IFE incluso dirigió una disculpa: “El IFE (…) lamenta el desacierto de producción asociado a la vestimenta de una edecán durante el primer debate presidencial y ofrece una disculpa pública a la ciudadanía”; pero en serio, con la falta de propuestas reales de los que “debatieron”, quizá Julia haya sido lo mejor del evento, aunque políticamente incorrecto.
Siguiendo en esta fila, el programa de niños vestidos como enanos puede gustarle a cerca de nueve millones, pero nadie se ha preguntado a qué genio se le ocurrió que parte del programa es apadrinado por la mismísima Gloria Trevi; si ya se les olvidó, la Trevi estuvo tres años en Brasil, pero no de vacaciones en el carnaval, sino reclusa por, entre otros cargos, corrupción de menores; al menos, la feliz historia de la Trevi es que misteriosamente fue absuelta, exonerada y liberada, regresando a su estatus de estrella televisiva; sin embargo, la amnesia anda suelta; es como si a Michael Jackson (RIP), a pesar de que no se le hubiera podido comprobar nada, le hubieran dado a conducir un programa de niños; ¿políticamente correcto? No, tampoco; y ya que andamos entre los niños, ¿qué tal el viaje que se mandó el famoso “payasito de la tele”, Cepillín, cuando fue invitado por la Fundación Casa Alianza del DF (dedicada a atender a niños con situación de abandono social que han sido víctimas de trata de personas y explotación sexual) con motivo del Día del Niño? Para ganar uno de los regalos que llevaba, el literalmente payaso dijo que lo daría a la niña que bailara mejor ¡en el tubo!, háganme el desdichado favor.
Para colmo, y que cada quien piense como quiera y pueda, esas cerca de nueve millones de personas que prefirieron ver “Pequeños Gigantes” van a ir seguramente a las urnas; por algo no es de extrañar que quieran ver como primera dama a la “Gaviota”, sin importar lo que ofrezca su copetudo marido; sí, estamos hartos de los políticos y cada quien es libre de perder dos horas de su vida como le venga en gana, pero hay de desperdicios a desperdicios; el voto será recuento de telenovelas.
El Calcetín de la semana (aquellos que sólo abren la boca para meter la pata).
“Yo fui invitado por un diario no por la fundación. No sabía a dónde iba a llevar los juguetes porque fue un evento de ellos (del periódico). Yo iba a de buena fe a entregar unos juguetes (como parte de una promoción en la que los niños regalaban un juguete a cambio de una entrada a su circo) y 100 balones que compré de mi dinero. No iba a hacer show”.
Ricardo González, alias “Cepillín”, después de que la Fundación Casa Alianza detuvo su participación en el festejo del Día del Niño de dicha institución debido a su inapropiada invitación del payaso para que las niñas bailaran “tubo” para ganarse un premio.
¿Qué podemos decir?: Don Cepillo, no importa si lo invitó un diario o que no traía preparado un show; tampoco lo relevante es que muchas de las niñas a las que invitó a bailar tubo hayan sido víctimas de explotación sexual (que de por sí ya es delicado); no hay que ser genio para pensar que ningún menor de edad debe bailar tubo, por chistoso que le parezca; no veo a ningún padre de familia (si se le ocurriera llevar su “show” al colegio funfurulais) aplaudiendo a su princesa al ritmo de “¡Ea-ea-ea!”
Cualquier comentario o vituperio lo pueden “imeiliar” a: arhg68@gmail.com; prometo responder a todo incorrecto que se tome el tiempo de hacerlo.

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