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Uno de Cada Cien Adultos, en Prisión

Por Concepción Badillo.

WASHINGTON, D.C..- La justicia en Estados Unidos es menos complaciente y mucho más dura que la de cualquier otra nación con niveles socio económicos similares. Aquí, de cada cien adultos uno está tras las rejas; es decir, alrededor de 2.4 millones de personas están en prisión, mucho más que en ningún otro país, incluyendo Rusia y China.
El número de personas en la cárcel es cinco veces más grande que en Gran Bretaña, nueve veces más que en Alemania y doce veces mayor que en Japón. Así, Estados Unidos tiene el cinco por ciento de la población mundial, pero cuenta con el 25 por ciento de los reos de todo el orbe y un nivel de encarcelación cinco veces más alto que el resto del planeta. Nunca antes en el mundo civilizado se encerró a tanta gente.
El alto número de gente en prisión no es porque los 305 millones de estadounidenses  sean más malos y diabólicos que el resto de los terrestres sino porque su sistema  judicial, bajo el cual, si bien, el que la hace la paga, se ha ido por el lado equivocado, llenando las cárceles no con asesinos, violadores o criminales peligrosos, sino con quienes usan algún tipo de droga. El 40 por ciento de quienes por esta causa pagan condenas son afroamericanos y muchos de ellos salen de ahí convertidos en criminales más perversos, reincidiendo en menos de tres años.
Ante esto ha surgido un nuevo movimiento en el que algunos liberales y conservadores se han unido para exigir y tratar de encontrar nuevas maneras de rehabilitación y de castigo para quienes cometen delitos leves, sin encerrarlos para siempre, con pocas posibilidades de una segunda oportunidad y costándole al erario  cerca de 80 mil millones de dólares al año el mantenerlos.
En Texas y Kansas, por ejemplo, el gobierno está invirtiendo fondos en enviar drogadictos no violentos a centros de rehabilitación en lugar de la cárcel. En Lousiana se está dejando libres a los reos de la tercera edad y a nivel federal recientemente se aprobó poner en libertad a cerca de 46 mil más, que cometieron  delitos relacionados con drogas.
Esto, debido a que en la actualidad hay más de 500 mil internos acusados de delitos contra la salud, comparado con 41 mil que había en 1980. Es decir, en tres décadas ha habido un incremento de mil 200 por ciento. Y es que Estados Unidos está en el primer lugar de una lista de los 17 países donde más droga se consume, creando una gran industria ilícita que ha contribuido a la saturación de las prisiones y obligado a que se destinen recursos policíacos que de otra manera se emplearían en la captura de los grandes capos y de asesinos y violadores.
El gran aumento de drogadictos en la década de los 80, cuando el famoso “crack” se hizo tan popular, tuvo como respuesta sentencias mucho más duras para delitos de drogas, a la vez que 26 estados adoptaron penas muy severas para todos aquellos que comenten tres delitos, sean graves y violentos o simples robos de una bicicleta o una pizza.
En California, donde la justicia es dura e implacable, al tercer delito el delincuente es sentenciado de 25 años, mínimo, a cadena perpetua en prisión por pequeña que sea la falta. Es el sonado caso de Leandro Andrade, quien se llevó sin pagar tres videos infantiles incluyendo Cenicienta, Blanca Nieves y Liberen a Willy, por un total de $154 dólares y ahora no tiene posibilidad alguna de salir bajo fianza antes de 2046, cuando tenga 86 años de edad.
Algunos juristas sostienen que el sistema de justicia estadounidense envía demasiada gente a prisión por largo tiempo, otros argumentan que la justicia aquí funciona y que el crimen es bajo porque los malhechores están en la cárcel o tienen miedo de terminar en ella.
En todo caso el debate continúa y nadie espera que las cárceles se vacíen de un día a otro. Un estudio universitario (UCLA) ha propuesto que los dos mil 600 dólares que cuesta al mes mantener un reo, se usen en proveerlos con departamentos donde se adapten a la sociedad antes de reintegrarse completamente a ella. Falta que alguien sugiera el sistema penitenciario noruego, donde los reos para privacidad tienen llave de su celda.
twitter@Conce54

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