<!--:es-->Saboreando la Noticia Julio 9, 2015<!--:-->

Saboreando la Noticia Julio 9, 2015

Como que me late que a final de cuentas vamos a terminar agradeciéndole a Donald Trump por la tan codiciada reforma migratoria.
Semanas después de que nos insultara a los mexicanos al momento de anunciar su candidatura a la presidencia, los medios de comunicación continúan dándole vueltas al asunto. Y es que, como dice mi papá, el que tiene nombre de pato y copete de pájaro loco parece ser el regalo que sigue dando y dando. Entre más empresas deciden alejarse lo más posible de él, más tonterías dice.
Pero lo importante ya no es lo que dijo, sino que su metida de pata obligará a candidatos serios, tanto republicanos como demócratas, a hablar sobre el tema migratorio y la auténtica necesidad de una reforma que modernice el anticuado sistema para que de una vez por todas aquellos que actualmente viven ilegalmente en el país regularicen su situación, por más que hayan infringido leyes, y para que aquellos que se niegan a quebrantar la ley puedan entrar y salir del país por la puerta grande.
El caso es que lo que no pudieron hacer activistas pro inmigrantes podría terminar haciéndolo este payaso, quien, ahora, además de llamarnos criminales y violadores tendrá  que también referirse a nosotros como una comunidad influyente.
Digo, Macy’s prefirió vernos en sus tiendas a vender cualquier producto de don Donald, por ejemplo.
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A ver si ahora que ya es oficial el hecho de que Estados Unidos es el segundo país de habla hispana más grande del mundo, sí se ofrece mayor calidad de contenido en los medios que transmiten y publican en el idioma de Cervantes. Porqué el que seamos más de 50 millones de personas los que hablamos español en este país no debe ser motivo de orgullo si lo que escuchamos y leemos en nuestro idioma son tonterías y frivolidades. Orgullo será cuando el español deje de ser en Estados Unidos solamente el idioma de las telenovelas y el futbol.
Como lo dije en este mismo espacio al referirme a Trump, demostramos nuestra influencia económica cuando empresas como Macy’s, NBC y ESPN, u organismos como NASCAR y el  PGA rompieron relaciones con Trump. Pero ahora es tiempo de que también demostremos nuestra influencia política y social, para lo que necesitamos, antes que nada, que nuestros medios se ganen el respeto de aquellos tanto en la arena política como en la sociedad misma. Todo político estadounidense sabe quienes son Diane Sawyer o Bill O’Reily, pero le garantizo que a sólo unos cuantos les suena el nombre de Jorge Ramos.

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