No Más “Illegal Alien”

No Más “Illegal Alien”

WASHINGTON.- La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos eliminó el término “extranjero ilegal” de su sistema de búsqueda. La biblioteca, una de las más grandes del mundo, decidió cambiar el térimino en inglés “illegal alien” por el de “undocumented” (indocumentado), una codificación menos despectiva que ya había sido adoptada por numerosos medios de comunicación.
La palabra “ilegal” es principalmente empleada por individuos, grupos y organizaciones que cuestionan a los inmigrantes sin un estatus de permanencia en el país, al tiempo de rechazar cualquier tipo de beneficio, incluyendo una reforma migratoria con un camino a la ciudadanía para los indocumentados.
En Estados Unidos viven al menos 11.3 millones de indocumentados, según cifras del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) y el centro de investigaciones Pew.
El pedido para el cambio fue hecho originalmente por integrantes de la Dartmouth Cooalition for Immigration Reform Equality and Dreamers (CoFIRE) de la Universidad de Dartmouth, en New Hampshire.
La batalla comenzó a principios de 2014 cuando Melisa Padilla, una estudiante de la Universidad de Dartmouth, acudió a la biblioteca para cumplir con una tarea. “Tenía que diseñar un esquema para saber qué quería estudiar. Y comencé a buscar documentos sobre el movimiento de los dreamers”, contó Padilla.
“No sabía bien acerca del sistema de búsqueda. Yo lo estaba haciendo sola y me perdí. Entonces fui en busca de ayuda con una bibliotecaria y ella me asistió. Fue ahí cuando me di cuenta que usó en la búsqueda la palabra ilegal alien (extranjero ilegal)”, agregó.
“Pensaba que en la universidad estaba libre de esas cosas racistas que pasan donde vivo pero no fue así”, añadió. “No le dije nada a la señora ese día pero comenté el caso con mis amigos de la CoFIRE. Fue entonces cuando decidimos hacer algo, quitar esa palabra del sistema de búsqueda de la biblioteca de la universidad”.
Padilla cuenta que al comienzo “todo fue difícil” porque “no sabíamos qué y cómo hacerlo”.
“Preguntamos y descubrimos que en la universidad había un señor que tenía experiencia en este tipo de cosas y conexiones con la Biblioteca del Congreso”, indicó.
“Al principio nos dijeron que no pero nos ayudó la Asociación Americana de Bibliotecas (ALA, por su sigla en inglés). Fueron ellos quienes presionaron”, recordó Oscar Rubén Cornejo, otro integrante de CoFIRED.
“Ellos dieron los pasos necesarios hasta lograr que pasaran una resolución a favor al pedido que hicimos en el 2014”, indicó.
En junio de 2015, durante la conferencia anual celebrada en Chicago, Illinois, ALA emitió una resolución señalando que “el referirse a los inmigrantes indocumentados con el término ilegal, tiene un tono cada vez más deshumanizante, ofensivo, inflamatorio y hasta de ofensa racial”.
Padilla enumeró que en los últimos dos años “hemos hablado con la universidad y con mucha gente para explicarles cómo nos sentimos con el uso del término ilegal, y les hemos contado nuestras experiencias”.
“Descubrimos que la universidad no podía, por su cuenta, hacer el cambio en el sistema de búsqueda porque, al igual que todas las demás librerías académicas del país, utilizan el mismo sistema de la Biblioteca del Congreso”, dijo Padilla.
“Llegamos incluso a pensar que no nos iban a escuchar”, agregó. “Y habíamos planeado hablar con otras universidades para insistir en el pedido cuando nos llegó la comunicación de que el pedido fue aceptado”.
“No puedo decir lo que siento. Todavía no lo creo. Lo estoy digiriendo”, apuntó la activista.
Padilla también dijo que no será hasta mayo cuando se confirme “qué palabra se utilizará finalmente en el sistema de búsqueda de la Biblioteca del Congreso para referirse a los indocumentados. Confiamos en que no será ilegal alien, como antes”.
El cambio del término “es un reflejo de lo que han luchado durante mucho tiempo muchas personas, sobre todo los mismos indocumentados que buscan cambiar la narrativa”, dijo la activista dreamer Erika Andiola.
“Esto incluso afectaba la manera en cómo se hacían las leyes. La palabra ilegal siempre ha traído una forma de tratarnos como si fuéramos menos humanos”, agregó.
Andiola, quien ocupa el cargo de secretaria de prensa para medios hispanos de la campaña presidencial del senador demócrata Bernie Sanders, dijo que “hemos estado luchando mucho por esto. Es un cambio grandísimo. Nos da una oportunidad para que se hable de una forma mas respetuosa y no se nos baje a un nivel de criminalidad”.
La estadía indocumentada es una falta de carácter civil no criminal en Estados Unidos.
Andiola, al igual que otros 1.2 millones de jóvenes indocumentados que ingresaron siendo niños a Estados Unidos, se encuentran amparada por una Acción Diferida (DACA, por su sigla en inglés) que el presidente Barack Obama anunció en junio de 2012.
El DACA frena la deportación de ciertos dreamers y les concede una autorización de empleo renovable cada dos años.
La sustitución del término, reiteró Padilla, afectará a la mayoría de las bibliotecas académicas y no estará ausente de controversia en sectores que insisten en utilizar la palabra “ilegal” para referirse a los indocumentados.
“Es un paso muy importante”, dijo la activista Alejandra Saucedo de la organización Mom’s Dreamers, en Miami, Florida. “Estamos envueltos en una retorica de odios y racismo, y el hecho de decir que somos ilegales lastima mucho más aún por todo el odio en el que estamos envueltos en el país”.
Saucedo dijo además que a partir de junio del año pasado “la campaña presidencial republicana nos ha atacado y lastimado mucho. Nosotros, al igual que el resto de los inmigrantes, estamos edificando al país”.
En Washington DC también celebran la decisión. “Nuestras vidas valen y somos humanos. Quiero darle las gracias a los estudiantes indocumentados de Dartmouth y a CoFIRE por liderar este esfuerzo para que la Biblioteca del Congreso cambie los términos que usan para referirse a los inmigrantes”, dijo Cristina Jiménez, directora ejecutiva de United We Dream (UWD).
“Estoy segura de que en unos años esta victoria será la base por la cual al fin eliminamos el uso de palabras ofensivas que nos roban de nuestra humanidad”, concluyó.

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