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La Navidad y la Nostalgia

Por Graciela Baugher

La Navidad puede ser para muchos un motivo de alegría, euforia, fiestas y felicidad. Sin embargo, para otros puede representar nostalgia y depresión. La nostalgia se define como una tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha o felicidad perdida, o por la pena de verse lejos de su patria, familia o amigos. Otro sinónimo de la nostalgia es la añoranza. El recuerdo o las memorias de los viejos tiempos en nuestros queridos países en esta época del año no tiene nada de malo, lo que tal vez nos angustia más es el no poder reproducir esos momentos en el presente a pesar de tanto avance en la tecnología.
Según las estadísticas, en la temporada navideña se incrementa el estado de depresión y el índice de suicidios aumentan. Todo cambio de una cultura a otra produce un “impacto cultural” o “estrés del emigrante” y esto induce a la persona a una ruptura entre las experiencias vividas en el pasado y las exigencias del medio ambiente.
Estos días de fiestas navideñas pueden ser muy difíciles para muchas personas, que por diferentes razones pueden sentir que la Navidad también puede ser negra y que por más que quieran o lo intenten no pueden ser felices.
La depresión navideña puede ser causada por muchos factores, entre los que tenemos: – El fallecimiento de un ser querido o familiar, cuyo aniversario coincide con las festividades de la Navidad. – Problemas familiares como un divorcio o disgusto serio entre las parejas, con los padres o con otro miembro de la familia. – Enfermedades graves o terminales en nuestros seres queridos. – La soledad y la distancias, así como imposibilidad de viajar por falta de documentos legales para regresar al país. – Problemas económicos por la falta de un buen empleo o por estar desempleado. – Los padres se sienten frustrados e impotentes por no poder afrontar los gastos de regalos o presentes caros que sus hijos anhelan. – El estrés y cansancio por el trabajo diario e ir de compras, acudir a fiestas, tener reuniones familiares o tener que atender invitados en la casa. – La baja autoestima y la autocrítica son otros factores; muchas personas se sienten deprimidas por no tener la misma capacidad de gozo que las personas que las rodean o por no lograr los sueños o las metas que se impusieron durante el año.
A pesar de que para muchas personas de diferentes países es una bendición vivir en los Estados Unidos, por la prosperidad que esta nación nos brinda, la celebración de esta fiesta puede provocar sentimientos encontrados al añorar a la familia, las costumbres de la época, los amigos, la comida deliciosa y la música típica de la temporada, las tiendas, el calor humano de la gente latina, etc.
Si te deprimes por no tener dinero para comprar muchos regalos, inculca y enseña a tus hijos el verdadero sentido de la Navidad. No te dejes llevar por los avisos publicitarios que nos motivan a comprar en exceso; tampoco te endeudes para dar regalos caros, los cuales no vamos a poder pagar; no te llenes de deudas que sólo causan más estrés y frustración. Mantén tus entretenimientos favoritos, practica tus hobbies y las cosas que te gustan; esto te distrae y te produce satisfacción. Si la tristeza persiste o interfiere con tu rutina diaria, busca ayuda con un profesional.
Graciela G. Baugher, CCHt. 303-775-9060. www.gracielabaugher.com

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