¿Eres una Persona Rencorosa?

¿Eres una Persona Rencorosa?

Por Graciela Baugher

El rencor es un sentimiento de coraje profundo y persistente. Es estar resentido o dolido con alguna persona por alguna causa o razón, teniendo a su vez mala voluntad contra ella. Este sentimiento arraigado es perjudicial porque desequilibra a la persona enfermando su cuerpo y su mente. Tener dicho sentimiento es algo natural en el ser humano, pero sino permitimos que se libere y dejamos que se estanque en nuestro corazón y en nuestra mente, nos ocasiona más destrucción que el que nos produjo la acción que hizo generarlo.
La persona rencorosa esta llena de emociones muy negativas como enojo o rabia atascada, amargura, hostilidad, odio, infelicidad y deseos fuertes de venganza que le dificulta el perdón. El rencoroso genera el rencor cuando ha sido humillado, ofendido, rechazado, abandonado, engañado, ridiculizado, maltratado o abusado, etc.. La principal característica del rencor es que esa rabia por el daño padecido no se expresó en su tiempo y quedó emocionalmente estancada. A menudo, estas personas tienen una buena razón de base que les despierta este sentimiento negativo tan fuerte. Pero lo curioso es que el resentido piensa que al odiar, le esta haciendo daño al otro y no se da cuenta que se esta haciendo daño a si mismo. El odiar es un sentimiento de raíces profundas, que se define bajo la perspectiva psicológica, como una emoción intensa de ira y hostilidad hacia alguien, grupo u objeto.
Si la persona es rencorosa, durante una conversación puede presentar ciertos signos de impaciencia o frustración, tiende a poner los puños de las manos crispados, o habla de forma muy seca y dura, incluso le cuesta mirar a los ojos a quien causó su rencor. Muchas veces, dicho sentimiento es inconsciente y ni la misma persona sabe o se percata de que lo tiene, pero tarde o temprano esta emoción ocasiona deterioro y dolor a quien la padece. Sentir rencor no arregla o resuelve ningún problema, al contrario produce sufrimiento e infelicidad (pero la persona que lo experimenta lo siente como protección para no sufrir y escapar del dolor). Además, puede disparar la presión arterial y el ritmo cardíaco, lo que produce a su vez ansiedad y estrés, seguido de mareos, sensación de ahogo, tensión y dolor muscular, etc..
En otras palabras, no hay nada positivo en sentir rencor, es muy probable que la otra persona que hizo el daño esté feliz y no siente ninguna culpa por todo el dolor que causó, mientras que la persona dañada si se estará dañando a sí misma.
Algunos consejos que ayudan a eliminar el rencor: – La manera de pensar es determinante para recobrar la paz interior. Desahógate, deja de darle vueltas a lo que pasó, no te sigas haciendo preguntas que no tienen respuestas, saca todo lo que tienes hacia fuera, háblalo con alguien de tu confianza o escríbelo, expresa todo lo que piensas, lo que opines y lo que sientes profundamente. – No ir hacia atrás, déjalo ir, ¨suelta el pasado”, el pasado ya pasó y no existe. Vive el presente y sigue hacia adelante con paz en tu mente y alma. – Aceptación y aprendizaje. Aceptar significa desprenderse de las emociones negativas, aceptar lo que no se puede cambiar y aprender de ello. – Seguir adelante en paz contigo mismo y con las otras personas. Perdona, instala nuevos hábitos, has las cosas que realmente te gustan, crea nuevos proyectos, hobbies, mantente activo con la mente puesta en pensamientos positivos.
Graciela G. Baugher, CCHt. 303 – 775 9060. www.gracielabaugher.com

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