<!--:es-->En la Casa Blanca, ¿Quién  Freirá las Chuletas? <!--:-->

En la Casa Blanca, ¿Quién Freirá las Chuletas?

Por Concepción Badillo.

WASHINGTON, D.C..- Ni los mejores estrategas y mucho menos los expertos y analistas han podido establecer hasta qué punto la mujer de un candidato influye en su popularidad y en la manera en que sus conciudadanos votan por él. Lo que sí está claro es que han quedado atrás los tiempos en que el jefe de la Casa Blanca dirigía al país mientras su cónyuge se limitaba a freír y voltear las chuletas.
En la actual carrera por la oficina oval, muy pronto las esposas de los aspirantes serán, en la misma medida que ellos, objeto de escrutinio, críticas y ataques. Falta poco para que las veamos en campaña y bajo el microscopio público. Recibirán tanta atención como si los votos fueran para ellas y el electorado empezará a preguntarse qué tipo de primera dama serán y qué estilo impondrán de llegar a la mansión presidencial.
En el caso de Hillary Clinton, quien lleva la delantera para alcanzar la nominación demócrata y quizás la presidencia, dándole a su marido, el ex presidente Bill Clinton, la oportunidad de regresar como primer consorte, casi todo sabemos de él, pero no es el caso de las esposas de quienes se disputan la candidatura del partido republicano para competir por el empleo más importante del mundo.
Por lo pronto, aquí está lo que sabemos de algunas de ellas, empezando con Melania Knauss-Trump, la esposa del controvertido empresario Donald Trump, que si bien nadie cree llegará a presidente, en la actualidad está a la cabeza de la larga lista de los derechistas que sueñan con el puesto de Barack Obama. Nacida en Eslovenia en la ex Yugoslavia, la tercera esposa de Trump tiene 45 años, fue modelo y apareció en portadas de revistas como Vogue y la edición de trajes de baño de Deporte Ilustrado. Se casaron  en 2005 y tienen un hijo de nueve años.
Columba Bush, la enigmática esposa de Jeb Bush, de 61 años, a quien conoció cuando  adolescentes durante un viaje que él hizo a Guanajuato, México, como estudiante, de llegar a la Casa Blanca sería la primera dama latina en la historia de este país.
Candy Carson, 63 años, al igual que su esposo, el cirujano pediatra Ben Carson, es originaria de Detroit. Se conocieron en la universidad de Yale, donde ella estudiaba música. Es violinista y trabaja también como agente de viajes y bienes y raíces.
Tonette Walker Tarantino, de 59 años, proveniente de una familia siciliana, quedó viuda  muy joven, conoció en un bar a su segundo esposo, el ahora  gobernador de Wisconsin, al que le lleva doce años. Tienen dos hijos.
Scott Walker y el senador por Florida Marco Rubio se disputan actualmente el 8 por ciento de las preferencias conservadoras. Rubio, como su esposa, nacieron en el seno de familias inmigrantes, la de él de Cuba; la de ella, Jeanette Dousdebes, de Colombia. Tiene 40 años y fue porrista de los Delfines de Miami. Tienen cuatro hijos.
La esposa del senador por Texas Ted Cruz, Heidi Nelson, 42 años, hija de padres Adventistas del Séptimo Día, se graduó en Harvard y conoció a su marido cuando ambos trabajaban en la campaña de George W Bush. Tienen dos hijas.
Y por si sus maridos llegaran a subir en popularidad, cabe mencionar a Kelley Ashby, de 52 años, esposa del senador por Kentucky Rand Paul, con quien tiene tres hijos. Está también Janet Huckabee, de 60 años, esposa del ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee, una sobreviviente de cáncer, madre de tres hijos, quien ha intentado sin éxito un puesto público. Es gran aficionada a la cacería y en alguna ocasión, refiriéndose a sus críticos, dijo que “si no fuera por la gracia de Dios, ya me hubiera echado a varios”
Difícil predecir si alguna de ellas llegará a la Casa Blanca. De ser así, será nueva en Washington y tendrá que aprender a balancear familia y vida pública. Además de imponer su estilo, crear su propio sello y, como signo de los tiempos, ser políticamente activa. En cuanto a freír chuletas, fue Mamie, la esposa de Dwight Eisenhower, quien así definió su papel como primera dama, pero eran los años cincuenta.
twitter@Conce54

Share