<!--:es-->¿De Quién Aprendes?<!--:-->

¿De Quién Aprendes?

Por Pastor Ana Sweet

La manera más rápida de avanzar y de tener éxito es aprendiendo de alguien que ya está donde tú quisieras llegar. Debes descubrir a alguien a quien admiras y a quien estás dispuesto a imitar. Los que no saben escuchar vivirán de error en error, de fracaso en fracaso, aprendiendo de la manera más lenta. Aprender de los errores en lugar de aprender de tus mentores es la manera más lenta que existe. Si sabes que hay atajos al éxito, ¿por qué no tomarlos?
Un mentor en mi vida me dijo: “¿Quieres tener éxito?” Mi respuesta fue “por supuesto que sí” Y después me hizo una pregunta muy interesante “¿Qué tan rápido deseas llegar ahí?” y continuó explicando… “Se puede llegar a Nueva York en diferentes medios de transporte. Puedes irte en bicicleta si tu meta es simplemente avanzar. Puedes irte en carro si tu meta es simplemente sentir que estás progresando. Pero si tu meta es llegar a tu destino y rápido, entonces puedes tomar un avión. ¿Qué tan rápido quieres llegar a tu destino? Aprender de tus errores es como irte en bicicleta. Aprender de tus mentores es como irte en avión.
¿Qué es lo que nos impide aprender de otros? Uno de los mayores obstáculos es el orgullo. Nos gusta estar en un ambiente donde sabemos más que los demás. Nos intimida un ambiente donde no sabemos nada. Siempre que estés ante un mentor calificado te sentirás intimidado por tu propia ignorancia. Pero la realidad es que sólo vas a crecer cuando estás con gente que sabe más que tú. Dicen que en la tierra de los ciegos el tuerto es rey. ¿Será esa tu meta? ¿No prefieres estar cerca de los que ven más que tú y llegar a ver como ellos?
Otro obstáculo que nos impide aprender de otros es que no nos gusta que nos corrijan. No tienes derecho a un mentor si no le das la autoridad de corregir tus decisiones. Un mentor puede corregir tu enfoque, tu carácter, tus puntos de vista y ayudarte a ver tus debilidades y a reforzar tus fortalezas. Cuando hablo de dejarte corregir no me refiero a exponerte al abuso o al mal trato. Un verdadero mentor te corregirá con firmeza y respeto. Siempre viendo por tu éxito. Un verdadero mentor no soporta verte fracasar y su pasión número uno es llevarte a la felicidad lo antes posible.
¿Qué obstáculos te impiden aprender de los demás? ¿Estás dispuesto a eliminarlos con tal de llegar a tu destino más rápido? ¿Prefieres tomar la velocidad de una tortuga con tal de que nadie te diga cómo hacer las cosas? Recuerda… tener éxito no es la única meta. Llegar rápido al éxito también debe ser tu meta. Tener un mentor es el atajo al éxito! ¡¡¡No pierdas el tiempo y toma un avión!!!

Share