Cómo lograr que se aprueben más prestamos hipotecarios para los latinos



    (BPT) - César y Cynthia Serrato desearon durante años ser propietarios de una vivienda, pero les costó trabajo encontrar un prestamista, debido a errores financieros que cometieron en el pasado. “Fue difícil que los bancos nos tuviesen en consideración. En cuanto veían que me declaré en bancarrota, nos rechazaban”, expresó César. El índice de latinos propietarios de viviendas es un 26% más bajo que el de propietarios blancos no hispanos. Pero ¿por qué ocurre esto?

    Los compradores latinos como los Serratos encuentran obstáculos que dificultan la búsqueda de financiamiento, incluso cuando los latinos millennials (o pertenecientes a la “Generación Y”) presentan una trayectoria de patrimonio significativamente superior a las generaciones anteriores de latinos estadounidenses. Según un informe sobre el estado de los hispanos con respecto a la adquisición de viviendas, realizado en 2017 por la Asociación Nacional de Profesionales Hispanos de Bienes Inmobiliarios (NAHREP, por sus siglas en inglés), los millennials latinos superan en ingresos a la generación de latinos Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1965) en un 29% aproximadamente.

    Miguel Narváez, experto en la compra de viviendas por parte de latinos y director de producción de Alterra Home Loans, describió las cuatro razones principales por las cuales los latinos se ven imposibilitados de comprar una propiedad:

    1. Incapacidad para cumplir con los requisitos

    Muchas familias latinas tienen antecedentes de crédito limitados o ningún historial crediticio, lo que para muchos prestamistas representa una dificultad a la hora de proporcionar financiamiento para la compra de una vivienda. Los latinos, por una cuestión de cultura y costumbre, usan efectivo en la mayoría de sus transacciones, desde la compra de alimentos hasta los pagos por la adquisición de automóviles. Esto se debe a una gran desconfianza hacia los sistemas corporativos y gubernamentales, por temor a que se apoderen de su dinero o les impidan el acceso al mismo. Según la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU., los latinos fueron las principales víctimas del colapso financiero, en el cual perdieron más viviendas que cualquier otro grupo étnico.

    2. Falta de conocimientos sobre asuntos de crédito

    En la mayoría de los países de habla hispana, los sistemas de crédito no forman parte de la economía. A menudo estas culturas funcionan sobre la base de transacciones “de buena fe” y cartas de recomendación. Para muchos latinos los pagos atrasados no son un motivo de preocupación importante, lo cual puede incidir muy negativamente en su historial de crédito, que de por sí es insuficiente. Sin embargo, hasta en los peores momentos de la crisis financiera, los índices de retrasos de los pagos en las familias de inmigrantes indocumentados, siguen siendo los más bajos de cualquier grupo poblacional.

    3. Convivencia familiar multigeneracional

    Con frecuencia, varias generaciones de latinos, incluyendo abuelas y padres, conviven en una misma casa, y esto puede generar problemas a la hora de mejorar el historial crediticio. En este contexto, una persona asume, por regla general, una hipoteca o arrendamiento, mientras que el resto de la familia colabora con el pago. Esto hace que los demás residentes de la vivienda no tengan antecedentes de crédito por pagos puntuales y antigüedad en el cumplimiento con los mismos. Narváez explica lo siguiente: “Muchas familias latinas ignoran que debemos asegurarnos de que los nombres de nuestros hijos mayores figuren al menos en algún tipo de factura para crearles un historial de crédito”.

    4. Clima político

    En el clima político actual, el miedo, válido o no, está haciendo que más latinos se oculten y no compren viviendas. Hoy en día, Alterra Home Loans emite el 63% de los préstamos a compradores latinos. Este crecimiento está basado en la información y la confianza. “Parte de ello es poder informar y lograr que este tipo de consumidores salga a la luz”, afirma Narváez.

    ¿Cómo mejorar la cifra de latinos propietarios de viviendas?

    Con Alterra Home Loans, los Serratos vieron la forma de encontrar un programa hipotecario para conseguir la casa soñada. “Pensamos que no podíamos adquirir una casa debido a mi crédito. Pero ahora tenemos una con dos pisos y un sótano, y la escuela y el parque al frente”, comentó Serrato.

    La mejor manera de revertir ese ciclo es estar informados. Independientemente de que se trate de un inmigrante reciente o de una primera generación de estadounidenses, brindar información y conocimiento es la mejor manera de eliminar obstáculos y falsos conceptos sobre la posibilidad de ser propietarios de una vivienda.

    1. Busque un prestamista con representantes bilingües para asegurar que las familias se sientan cómodas y confiadas durante todo el proceso de compra.
    2. Busque un programa comunitario que ofrezca clases informativas. Según Narváez, “los prestamistas y agentes de bienes inmobiliarios suelen ofrecer seminarios y clases sin costo alguno”. Busque uno de estos programas en su localidad.
    3. Reparar un historial de crédito puede ser un proceso largo, y a veces hace más remota la posibilidad de ser propietarios. Considere programas de prestamistas con 100% de financiamiento para compradores con créditos bajos.

    Con información y una mayor oferta de programas hipotecarios, más latinos tendrán la posibilidad de convertirse en propietarios, lo que representa la oportunidad de hacer realidad el sueño americano que tantos intentan alcanzar en los Estados Unidos.



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